miércoles, febrero 21, 2007

Crisol

Conozco el suceso que unió las letras de tu nombre,
el porqué de cada uno de tus rizos.

Hay un pentagrama para recordar cada estremecimiento tuyo,
y un sendero para cada uno de nuestros paseos.

Mi mano abierta, conserva la forma de tu cariño.
Mi sonrisa es mi espejo para tu alma.
Decidiste ser Crisol para que yo no sintiera el frío.
Dijiste las palabras mágicas, para que yo pudiera oír los susurros de la eternidad.
Me miraste, para que yo pudiera encontrar el camino de regreso.
Hay un ágape, para conmemorar tales cosas.
Lo estoy celebrando ahora.
Que cierto es que hay locura en el mundo.
Por eso en tus labios esta su sosiego.

domingo, febrero 18, 2007

La señal de su embeleso

He roto el sueño de nuestra pena, he roto el sueño de nuestra ausencia.
Me he revelado nadando, me he revelado dueña de tu fluida esencia.
He avisado a todas las cosas para que sepan de mi y de ti.
Es lo que explica el silencio de las estrellas, la señal de su embeleso.

lunes, agosto 14, 2006

Cenador

Cuento cosas incontables… digo cosas imposibles, en lo que a ti se refiere.
Y sobre nosotros, sobre los abrazos que no reprimimos, sobre los besos que huelen como la tierra húmeda… sobre esas cosas, apenas me salen las palabras…
Pero me ves sonreír, porque se que sabes.
Todo está bien.
Cuando paseo por los caminos a tu encuentro, ¿Sabes que todo se alegra conmigo? Mis expectativas son como el embrujo de un crepúsculo, todo lo trasforman durante el para siempre de un paseo.
Y cuando se que eres tu el que esta llegando, no puedo esperarte dentro. Por eso siempre me encuentras esperándote en el cenador, a medio camino.
Quiero que sigas guardando nuestros secretos, como si fueran las últimas maravillas, para que siempre sean las primeras.

domingo, junio 18, 2006

Jardín recogido.

Se estremece el crepúsculo cuando siente encendida la luz de nuestro lugar,
Se estremece y sonríe; sabe que durante toda la noche, recordaremos su brillo.

Tiembla el centro de mi pecho, como si empezará a llover dentro de mi, cuando tus ojos me sonríen, y se enciende el secreto de mi vientre.

Conquistamos todo el silencio, en un momento de nuestro amor.

Ese momento, como el eje del universo.
Ese momento, como el centro del huracán.

Veo una pequeña lámpara encendida, bajo la incipiente lluvia del jardín recogido,
y tu traes la primera copa de vino, para celebrar su victoria.

Somos nosotros el único secreto.Somos nosotros nuestros únicos dueños

lunes, mayo 29, 2006

Ven

Cuando beso tus labios con mis caricias, es porque te canto.
Mis canciones son nuestros paisajes.
Donde los soles arden en la amabilidad de la sombra,
y las brisas abrigan llamas.
Cuando mis manos son tu almohada, en tu sonrisa descubro besos que me latían, como anhelos en el aliento.

Cada estrella que derrama el horizonte, en su llanto volador, es una medida de nuestro tiempo. Cada carcajada que atrapamos entre nuestras frentes es…

Ven… coge mi mano… y paseemos; porque nuestras huellas son misterios para este paraíso, y este paraíso es nuestro misterio.

martes, mayo 09, 2006

Soy la libertadora de tus caricias.

Soy la libertadora de tus caricias;
por gracia del Amor, soy yo la libertadora de tus caricias.
Lo consigo cada vez que tu mano atraviesa la atmósfera tibia que cubre mi piel.
Hago que tus dedos se abran en un florecer como los pétalos de mis besos,
y con ellos llueven tus dones,
como las letras húmedas que se precipitan desde el secreto sonriente de mi boca a la tuya,
para iluminar los misterios de tu destino.
De tus diez pétalos llueven todas las canciones,
todas las caricias de la eternidad de un ahora,
un ahora de los nuestros.

lunes, marzo 27, 2006

Recuerdo de mí.

Siempre te amo.
Desato los lazos cada vez que me puedo vestir con el calor de tu piel.
Lo hago recordando en ese mismo instante, todos los demás;
Todos los besos súbitos, todas las sonrisas con las que me haces brillar.
Siempre tengo que amarte.
“Tengo que amarte”;
Así habla mi olvido, así habla mi ensueño,
Ese en el que tardo un poquito en recordar que solo puedo amarte a ti,
Sintiendo las manos llenas.
Así que no te muevas…
Deja tu cabeza cerca de mi vientre, y cuenta los alientos que compartimos.
Cierra los ojos, y deja hablar a tu alma,
con esas palabras que a ti te desconciertan y a mí me embriagan.
Siempre nos amamos, y quedamos lejos de la envidia,
quedamos en la orilla de nuestro misterio, a salvo.
Siempre nos amamos, por eso cuando no recordamos que cantamos,
Nos maravillan los trinos de los pájaros.
Siempre nos amamos, es verdad.